Una Refle-acción después de casi seis meses de iniciado 2013.
El Diálogo, la escucha, la perseverancia, la resistencia, la bondad y credibilidad las fundaciones y empresa que nos apoya, nos mantiene haciendo cosas con la gente en dos lugares diferentes pero igual de interesantes y desafiantes: Los Patios de la Estación en Cuernavaca, muy cerca del centro de la ciudad y El Texcal, lugar de piedra volcánica que alberga una agua pura y riquísima en sus entrañas. En el otro lugar, donde vivo: Ocotepec al norte de Cuernavaca, hemos suspendido el trabajo de las Historias Orales.
Imagen de las camisetas del Texcal diseñado por Yami (16 años)
¿Se puede decir que hemos aprendido algo en estos dos años y medio de proponer al Ilusionismo Social como manera de trabajar en las comunidades? Tal vez no, lo que si tengo bien presente ha sido lo rico que ha sido hacer el trabajo tomando en cuenta los tiempos, las inquietudes, los liderazgos cotidianos de toda esta gente con la que convivimos: Martha, Lupita, Alejandro, Roberto, Toto, Fresbinda, Brenda, Gerardo, Guillermo, Rocío, Víctor Manuel, Tere, Eli, David, Noé, Juan, Timoteo, David, Florentina,Agustina,Yami, Marcos,Vicky, Claudia, Irma, Emily y algunas más. Asesorar, capacitar, educar, concientizar a la gente en tiempos diferentes a los suyos me parece una gran simulación y beneficio solo para el que lo propone desde cualquier instancia civil o de gobierno. Intuyo que por eso muchos proyectos, programas sexenales federales y estatales y trianuales fracasan aunque "inviertan" fondos en ellos, o solo son "triunfos momentáneos". Para que una intervención social provoque o colabore a la durabilidad del proceso se tienen que hacer las cosas, como repetimos y repetimos hasta el fastidio: CON Y DESDE ELLA

Riego de hongos sembrados en el Texcal por Marcos y Florentina en su casa